La decisión de ING: un paso hacia la desconexión de Rusia
El banco holandés ING anunció recientemente la venta de sus activos en Rusia a Global Development JSC, una empresa rusa controlada por un inversor financiero de Moscú.
Esta decisión marca un cambio importante en la estrategia del banco, que ha aumentado la presión para reducir su exposición en el mercado ruso, especialmente tras la invasión de Ucrania en febrero de 2022. Se espera que la transacción se cierre en el tercer trimestre de 2025, marcando así el fin de la presencia de ING en un mercado que representaba una parte importante de sus operaciones internacionales
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Impacto económico y estrategias futuras
ING anunció que la transacción tendrá un impacto negativo en su cuenta de resultados de unos 700 millones de euros, netos de impuestos. Este efecto se espera en los próximos balances del banco, ya que pone de relieve los desafíos económicos a los que se enfrentan las instituciones financieras en un entorno geopolítico inestable.
A pesar de la venta, ING ha declarado que seguirá reduciendo su exposición extraterritorial a clientes rusos a través de las demás empresas del grupo ubicadas fuera de Rusia. Esta estrategia forma parte de un plan más amplio para garantizar la estabilidad y sostenibilidad de las operaciones del banco en un entorno económico en constante cambio.
El contexto económico europeo y las reacciones del mercado
En el contexto más amplio de la economía europea, los datos recientes de Eurostat muestran un aumento del 0,8% del consumo per cápita y del 0,4% de los ingresos en la zona del euro en el tercer trimestre de 2024.
Estas señales de crecimiento, si bien son modestas, sugieren una recuperación económica gradual. Sin embargo, las bolsas de valores europeas mostraron una reacción cautelosa, con Piazza Affari registrando un aumento limitado del 0,15%. En Japón, la Bolsa de Tokio cerró a la baja, influenciada por las ventas en los sectores de la industria pesada y de chips, lo que puso de relieve las incertidumbres mundiales que siguen afectando a
los mercados financieros.
En este escenario, la decisión de ING de vender sus actividades en Rusia no solo refleja una respuesta a las presiones geopolíticas, sino que también representa un intento de adaptarse a un entorno económico que cambia rápidamente. Las instituciones financieras deben navegar por un panorama complejo, equilibrando las oportunidades de crecimiento con los riesgos significativos
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